05 de Octubre del 2008

1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. 2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. 3 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David 4 He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. 5 He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado. 6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. 10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Invitación a la salvación (parte I)

Que invitación tan grande que hace el Señor a que disfrutemos de los beneficios del evangelio. La invitación va dirigida “a todos”. (Vers: 1) Dios no hace acepción de personas, gente de toda clase social, de toda raza y toda nación. Notemos que Dios no excluye a nadie; son las personas quienes se excluyen. Hay aquí un mensaje de salvación para los sedientos. Si usted es una persona sedienta, he aquí Dios te ofrece calmar tu sed, si sientes que tu alma esta seca, que no hay nada que pueda llenarte. Cristo es el agua viva, el agua que sacia de verdad (Jn: 4:14) Él mismo dice si alguno tiene sed, venga a mi y beba, (Jn: 7:37) en el calvario se abrió una roca de la cual brota agua para vida eterna, al igual que broto agua de la peña en Horeb para los hijos de Israel (Ex: 17:6) con la diferencia de que el agua viva de Cristo es inagotable, es un agua que abunda pero no te ahoga puedes sumergirte con toda seguridad. Aunque este mensaje esta escrito 700 AC y esta dirigido al pueblo de Israel, podemos entenderlo como un tremendo mensaje envagelístico que apunta a Cristo como el lugar de descanso “venid a las aguas”. ¿Sabes que es lo mejor de esta invitación? Que no tienes que pagar por acceder a este lugar “y los que tienen dinero venid comprad y comed. Venid comprad sin dinero y sin precio vino y leche”. Sin dinero, porque no hay dinero suficiente, ni nada que dar en pago por la salvación; solo debemos acceder por Fe. Y la gracia de Dios es suficiente; sin precio por que el valor es incalculable. Para un creyente Cristo es el milagro mas grande que ha sucedido en su vida; si usted aun no lo es, Dios le esta invitando gratuitamente a que haga a Cristo su Señor y Salvador y deje que Él sacie la sed de su alma.

Invitación a la salvación (parte II)

¿Por qué invertimos en cosas que no aprovechan y nos esforzamos por conseguir algo que no satisface plenamente? (ver: Isaías: 55:2) Te has puesto a pensar que invertimos mucho mas tiempo enfrente de la televisión, el ordenador, etc. (preocupante cuando ocupan la mayor parte de tu tiempo), descuidando cosas que realmente son provechosas. Por ejemplo en un matrimonio ambas partes deben invertir tiempo, es el primer ministerio que Dios te entrega y debes ser un buen administrador; tu relación con Cristo requiere de tiempo, inviértelo es valioso, Él es el pan de vida (Jn: 6:35) que sacia de verdad. Dios te hace una invitación a escucharle: “oídme atentamente y comed del bien y se deleitará vuestra alma con grosura” escucha con atención, inclina tu oído es necesario estar dispuestos a ser llenos de su palabra y disfrutaremos de los deleites de sus promesas; “y hare con vosotros pacto eterno las misericordias firme a David” (ver 2 Samuel: 7) así mismo quiere que formes parte de ese pacto eterno que es Jesucristo. Dios pone a David por testigo, por jefe y maestro (VERS: 4) después de haberle tomado del redil de detrás de las ovejas (2 Samuel: 7:8). Sin importarle la condición humilde de David; eso demuestra que su mensaje de salvación es en verdad para todos, Él puede hacer de ti un verdadero hombre o mujer de Dios. Un instrumento valioso en sus manos e iras a otras personas y también vendrán a ti, se interesaran por saber que es lo que ha cambiado tu vida; vendrán por causa de Dios (VERS: 5) Es el momento de buscar a Dios, es ahora en vida cuando puede ser hallado (no habrá ocasión después de la muerte) Él siempre ha estado cerca; recuerda momentos puntuales en tu vida donde hubo una protección providencial, ahí estaba Dios contigo. Él esta a la puerta ábrele. Es un Dios lleno de misericordia, amplio en perdonar, Él sale al encuentro para perdonar al arrepentido, al que reconoce que ha pecado, que quiere cambiar y volverse a Él. No solo perdona tus pecados sino que se olvida de ellos. Él quiere renovar tus pensamientos, alinearlos con los suyos (VERS: 9) y cumplir el propósito de su palabra en ti, para que lleves fruto (VERS: 11) solo tienes que recibir a Cristo en tu corazón. Él hace buenas todas estas promesas.

Dios les bendiga.